Precios dinámicos como en el mercado continuo

Solicite una demo

Siempre me llama la atención la numerosa cantidad de personas que se sientan en la Bolsa de valores de mi ciudad ante los monitores de cotización. Es una forma de pasar el rato como si fueran “barandilleros” de los de antes. No son sólo observadores, algunos de ellos consiguen detectar patrones de comportamiento de los valores y situaciones temporales de apertura y cierre de algunos mercados “jugándose” algunos euros para pagarse los cafés del día. Es un divertimento para jubilados aficionados al mercado continuo que entretiene porque la dinámica de los precios es constante y está sujeta a la situación mundial por horas.

Todos los traders intentan adecuarse a los mercados y sus valoraciones, tal como hacen mis amigos de la Bolsa, saben qué acontecimientos dinamizan los precios y aprovechan las mejores circunstancias para ellos dentro del ajuste de oferta y demanda. Lo mismo hacemos los usuarios en los comercios con precios dinámicos, intentamos seguir las reglas de comportamiento que los sistemas marcan ajustando nuestra percepción del valor y su precio. Al igual que hacen las familias cuando viajan juntos en el AVE (horas valle y asientos con mesa en fin de semana), es normal, miras cuando las tarifas se adaptan mejor a tus circunstancias y eliges. Cuando puedes conocer o intuir cuáles son los criterios que modifican los precios, todo se facilita pudiendo optimizar el mejor momento para la compra.

Es esa especie de ingeniería inversa que los precios dinámicos te permiten como forma de modificación de tu comportamiento y licencia para igualar la ventaja de utilizar sistemas que manejan millones de datos, el ser humano que es un buen reconocedor de patrones, puede aprovechar la conducta de un sistema para su propio aprovechamiento y, éste lo permite por las razones que hemos comentado, aunque siempre hay usuarios que se pasan en el proceso, llegando a la picaresca. 

Los sistemas de precios dinámicos han venido para quedarse, de eso no cabe duda. Sus fundamentos son claros y económicamente naturales, lo que cierra el ciclo. Es cierto que siempre hay que alinear las características del negocio al sistema o sistemas utilizados, pero cada vez están más aceptados por proveedores y usuarios. Al tiempo, los usuarios se percatan de que han ganado en una mayoría de ocasiones y en otras, pagan algo más, pero la suma neta les conviene porque -además- les hace cambiar su conducta para que pueda tener una mejor experiencia de cliente y un mejor precio.


Rafael Oliver
Pricing Expert in TDC
Solicite una demo

Rastreador de precios de la competencia 24/7 para retailers y fabricantes