Si algo sabemos de Apple es que los precios de sus productos no son precisamente baratos. La marca de Cupertino ha convertido cada uno de sus gadgets tecnológicos en objetos de culto deseados por cualquier consumidor. Su promesa: hacer su vida más cómoda, conectarlos con aquello que quieren y liberarles de la dependencia hacia determinadas tareas. Desde sus inicios, la marca Apple ha apostado por la innovación y el prestigio, y eso ha hecho que, en su faceta comercial, su estrategia de pricing y venta haya evolucionado.

Después de décadas, la última keynote de Apple sorprendía a todos, amantes y detractores, con los terminales más caros de su historia (ever, como acostumbran a referirse al alcance de sus avances año tras año). Sin embargo, el elevado precio de sus productos no ha impedido que sus smartphones sean los más vendidos del mercado. ¿Cómo ha conseguido Apple triunfar con esta estrategia de precios?

La clave está clara: precios altos para construir una marca de lujo. Al fin y al cabo, ¿quién no quiere exclusividad? Toda firma de lujo (de moda, automóvil o tecnológica) sabe que un precio elevado es el factor imprescindible para construir el anhelo de algo único en los consumidores.

En cuanto a su evolución, podríamos decir que ha sido lineal, al alza, y en cierto modo proporcional. Su base, por ejemplo, diferencia la capacidad de almacenamiento de cada uno de sus iPhone para aplicar precios más o menos altos. Hasta este punto, parece que la lógica ha seguido su curso con éxito.

Por otro lado, en otras ocasiones Apple también ha jugado a adaptar los precios según meras características físicas de sus productos, como el color. Otro punto a la exclusividad.

Sin embargo, parece imposible pensar que, tan solo por el deseo de una pieza única, las ventas de del gigante de la manzana sigan aumentando con cada ciclo. ¿Qué es, entonces, lo que vende Apple?

Apple es el éxito latente de la experiencia de usuario. Desde la expectación que generan alrededor de cada una de sus presentaciones hasta el packaging de sus productos. El UX o user experience es, en materia de negocios digitales, una clave que ahora se entiende más allá de los meros CTA y los formularios.

El usuario digital cuenta con nuevas exigencias que Apple ha sabido cubrir en cada momento del customer journey. De hecho, se ha posicionado como su generador en según qué circunstancias.

En cuanto al sistema de venta, hay que tener en cuenta que Apple es a la vez fabricante y retailer. Esta duplicidad le permite establecer los precios estándar de sus productos mientras puede negociar con terceros la venta de sus dispositivos con un margen concreto. Un claro ejemplo son los operadores de telefonía. Estos ofrecen a los usuarios beneficios en el precio total de un smartphone si se adquiere a través de la contratación de una de sus tarifas tarifa, compromiso de permanencia mediante. Sin embargo, otras grandes superficies de consumibles como Worten, Media Markt o el propio El Corte Inglés no cuentan con esta flexibilidad, impidiendo incluso que los productos de Apple estén en promoción en temporada de rebajados. ¿Un paso más en el control de la imagen de marca a través del precio recomendado por el fabricante?

En conjunto, la estrategia de precios de Apple ha sabido reconocer cuál era el punto de madurez de su audiencia y convertirla en un potencial cliente ofreciéndole en cada momento lo que esperaban de ella. Para algunos, sus precios son escandalosamente desorbitados, obscenos podríamos llegar a decir. Sin embargo, lo cierto es que aún así cada otoño las multitudes hacen fila para ser los primeros en adquirir uno de sus nuevos productos recién salidos del horno.

 

Los modelos de gama baja, diferenciación y subida del precio medio

Si hay un aspecto a destacar en la tendencia de precios de Apple es la diferenciación entre sus propios productos. Según los expertos, y la propia experiencia los avala, la marca ha trazado su estrategia abocada a la puesta en venta de dos clases de productos: los de alta gama y los de precio medio.

Con esta diferenciación, Apple gana dos cosas: por un lado, mantiene en explotación la imagen de lujo y exclusividad; por otro, consigue aumentar el precio medio de sus productos aun arriesgándose a vender menos unidades de los más caros.

En esta ocasión, el iPhone XR es el responsable de la variedad en el catálogo de Apple. Este es el dispositivo con el que la compañía ha apostado por separar los dispositivos top con los de gama media. De esta forma, busca acercarse a un público ya receptivo de por sí, mientras da a aquellos que buscan una experiencia única algo casi inaccesible. Sin duda, la viva imagen de cómo mantener a todos contentos.

Solicite una demo

Rastreador de precios de la competencia 24/7 para retailers y fabricantes