Shopify vs Amazon: cuál elegir para tu negocio

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Shopify y Amazon son las herramientas más populares para la venta de productos online, pero presentan características y funcionalidades muy diferentes. Aunque ambas facilitan el comercio a marcas y retailers, Shopify es un software que permite crear tu propio e-commerce de venta directa al público de forma sencilla, y Amazon es un marketplace que aglutina millones de vendedores a nivel global. La elección de marketplace o e-commerce para la venta de tus productos dependerá de tus objetivos, la imagen de marca que quieras construir y tu plan de negocio. Como punto de partida, puedes realizar una estimación de gastos y beneficios. Una vez que comiences a vender, elijas la plataforma que elijas, podrás monitorizar los precios de la competencia con nuestra herramienta y  marcar una estrategia de pricing para seguir siendo competitivo y atractivo para tus clientes. Si dudas entre qué herramienta elegir,aquí te damos las claves. 


Diferencias entre Shopify y Amazon 

De entrada, la diferencia en los modelos de negocio y funcionalidades de Shopify y Amazon implican que los servicios ofrecidos a los vendedores también van a ser distintos. Shopify pone al alcance de las marcas todo lo necesario para la creación y mantenimiento de un e-commerce, incluida su propia pasarela de pago. En Amazon, la venta se realiza a través de su sistema estandarizado e igual para todos los vendedores, pero el marketplace ofrece acceso a una base de datos de millones de potenciales clientes y servicios de marketing online y posicionamiento. Este es uno de sus principales beneficios para las marcas, el acceso a usuarios ya interesados en sus productos y que confían en Amazon para sus compras. A ello se suman las siguientes diferencias: 

Shopify vs Amazon

Configuración e inicio de las ventas 

A pesar de que Shopify dispone de una interfaz sencilla e intuitiva, la configuración de un e-commerce puede ser un proceso complejo debido a que se debe crear la web desde cero y ajustar las plantillas a las necesidades de cada vendedor. Por el contrario, Amazon solo requiere de un proceso de inscripción para comenzar a incluir tus productos en sus listas (aunque, debido a la burocracia interna de la empresa y la exigencia de adaptación a sus estándares, también puede llevar un tiempo). Desde el principio habilita además la posibilidad de activar su servicio FBA de logística para tu comodidad. 

Personalización y visibilidad de la imagen de marca 

El nivel de personalización que permite Amazon como marketplace es escaso. Todo vendedor debe cumplir con sus normas y dispone con un espacio limitado en su página de producto para la personalización de imágenes. En lo que respecta a packaging, la imagen de marca del vendedor que elige el modelo FBA desaparece por completo, por lo que su engagement será menor. Esto no ocurre con los e-commerce de Shopify, donde la marca tiene el control de toda la gestión y de todos los contenidos de la web, lo que mejora la experiencia de los usuarios con la marca y facilita su distinción entre los competidores. 

Precios y comisiones de venta  

Las dos opciones, el e-commerce y el marketplace, comparten una serie de costes mensuales fijos y otros derivados de las transacciones y ventas realizadas. Shopify cuenta con tres planes de pricing según las necesidades de cada marca, desde los 29$ del plan Basic hasta los 299$ del plan Advance. También será necesario pagar para la implementación de determinadas aplicaciones en la web y para la venta de artículos utilizando métodos de pago ajenos a Shopify. 

En el caso de Amazon, puedes elegir una cuenta individual o una cuenta profesional. En la cuenta individual, el vendedor debe abonar 99 céntimos de dólar por cada venta, más una comisión según el tipo y tamaño del producto. Con la cuenta profesional, se abona una cuota mensual de 39,99$, más las comisiones. El principal defecto de este sistema es que, dado que las comisiones de venta dependen del tipo de producto, en ocasiones pueden llegar a ser de hasta un 40%. Unos gastos que pueden suponer una pérdida de  beneficios de la marca. 

Ante este escenario, será el vendedor quien decida qué ventajas le compensan más. Si el negocio puede asumirlo, se puede valorar implementar las dos herramientas: crear un e-commerce con una imagen de marca trabajada y cercana con los clientes, y vender determinados productos también por Amazon. Una estrategia omnicanal con la que incrementar las ventas y aumentar la visibilidad de la marca. En última instancia su éxito dependerá de la fijación de unos precios atractivos y competitivos. Para ello es importante conocer los precios de la competencia, tanto en sus propios e-commerce como dentro de los diferentes marketplaces. Puedes ayudarte de herramientas automatizadas. Pide aquí una demo.

Angela de la Vieja
Content Manager
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